Sede Macro
Del 14.11.06 al 28.02.07

A la cal

- Lisandro Arévalo

Curaduría: Roberto Echen

Una intervención sobre los vidrios del Macro. Superficies blanqueadas a la cal, dibujos y pintadas.

Instalación - Intervención

Intervención de Lisandro Arévalo

Siempre me pregunté por qué los vidrios de las obras en construcción se blanquean a la cal.

¿Para anunciar que eso es una obra en construcción?
¿Para evitar accidentes ya que alguien distraídamente podría llevárselos por delante?
¿Para proteger el pudor (o el secreto) del trabajo que se está desarrollando en el interior?
Quizás la respuesta sea muy sencilla pero nunca vino a mí.
De todos modos.
Ahora, desde hace un tiempo, tengo otra respuesta.
Provisoria, está de más decirlo.
<Para que se pueda dibujar sobre ellos>
Esta respuesta no vino a mí. Y no porque no haya visto esos dibujos desde siempre.
Aunque.

En verdad podría decir que no los había visto. No en este sentido.
Fue Lisandro Arévalo quien me dio esta respuesta.
Arévalo los vio.*

Verlos implica haber captado una posibilidad.
Después.
Fotografiarlos, situarlos -desde la instalación- en el lugar del simulacro, son modos de dar a ver (Lacan) o, derridianamente, dar a pensar.
Lo que sitúa otra pregunta:
¿El trabajo de Arévalo se sitúa en el espacio de la fotografía, de la instalación o emerge como <arte> en el hecho mismo de <ver> esos vidrios dibujados a la cal?
¿O, tal vez, en el espacio entre ambos, espacio que hace que yo vea, de aquí en más, esos vidrios de un modo completamente distinto?

Roberto Echen



* Digo los vio en el sentido y con la fuerza que esa expresión tiene cuando se habla de una visión religiosa o como, en la presentación-introducción de una serie de los años 70 (que nunca me perdía), <The invaders>, la voz en off decía -en tono fatalista y como una revelación de la que no se puede (como ocurre con toda revelación) volver y que responsabiliza a quien la ha tenido: <David Vincent los ha visto>