Colección Castagnino+macro

Si bien Audivert se destacó como grabador, en la década del 80 se volcó definitivamente a la acuarela, fascinado por la diversidad de tonos y el juego de luces creados a partir del encuentro entre la superposición de capas del material y la superficie blanca del papel. La naturaleza fue el eje por excelencia trabajado en sus obras así como también indagó en la figura humana y el reino animal. No obstante, el paisaje interior también ha sido un motivo reiterado en sus representaciones.

Sin título se encuentra en estos parámetros. Pieza que devela su interés por lo íntimo y fragmentario al mismo tiempo que por la yuxtaposición de elementos disimiles, generando así extrañeza en el espectador.