Colección Castagnino+macro

En Un cuadro nuevo se visualizan procedimientos técnicos que Joaquín Boz incorpora como una forma de producir y su manera de permanecer en la práctica artística.

Son sus manos las que cubren con aceite las hojas de papel que configurarán el extenso plano de la obra. Un material que por su constitución original de presenta frágil e inestable pero el artista logra manipular a una escala mayor ensamblando 48 piezas de 100 x 70 cm. El aceite, que también pertenece al pigmento, le permite deslizarse por el extenso plano con facilidad, retardar su tiempo de secado y generar distintas capas translúcidas de color. Así en la composición emerge una iconografía gráfica, saturada y dinámica ligada a la acción física y energía que el artista se vale en su relación física y poética con el material y la superficie.

La obra obtuvo el Primer Premio Adquisición Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe y FUNDAR, en el LXVIII Salón Nacional de Rosario, 2014. Ese mismo año fue presentada en el espacio Chela de Buenos Aires como parte de “Insolada”. En esta ocasión se exhibieron trabajos en papel de pequeño y gran formato que indagaban sobre las transformaciones de las propiedades físicas del soporte sometido al aceite, el grafito y el óleo. Articulada como instalación pictórica Un cuadro nuevo interactúo, en el espacio de la sala, con otros sistemas constructivos, la luz que ingresaba de las ventanas y los aromas que emanaban los materiales utilizados.