Colección Castagnino+macro

De su producción, en un primer momento realista, se caracterizó por la presencia de la figura humana, donde abundaron las representaciones de cuerpos tendidos fuertemente perspectivados. A esas premisas responde El Moncholo, cuya figuración se encuentra determinada por las formas casi escultóricas, resueltas en escorzo. Las figuras ocupan gran porcentaje de la superficie de la tela y dejan poco lugar al paisaje, remitiendo a estudios para grandes murales. Esta particularidad se debe a la influencia recibida de Berni, en épocas de la Mutualidad.

La mujer tiene en su mano un pescado -un moncholo- con lo cuál hace una clara referencia al río, elemento crucial del paisaje rosarino. La imagen, trabajada con una paleta de verdes, violetas y rojos responde, junto con la del niño, al momento en el que Grela estuvo sensibilizado por el tema de la maternidad.