Colección Castagnino+macro

Esta obra presenta una imagen figurativa mediante la cual el artista logra transmitir tanto la delicadeza de los cuerpos tallados como la intimidad de lo reproducido.

Pese a su tamaño y materialidad, la obra puede vincularse directamente con El beso de Auguste Rodin. Sin embargo, la posición de las figuras es completamente distinta en ambas, lo cual indica que más que una copia lo que efectuó Barnes fue una apropiación temática, muy común entre escultores y pintores de la época para con el arte europeo de fines del siglo XIX y principio del siglo XX.