Colección Castagnino+macro

Desde 1996, desarrolla el “Proyecto Hábitat”, un trabajo realizado a partir de una reflexión sobre el sujeto y sus imaginarios sociales. El cuerpo, el alimento y el hogar son los conceptos con los que construye una red de planteos que sostienen las intervenciones características de su lenguaje. “Del circuito del consumo al de la basura”, el alimento (reciclable), como concepto global, genera una nueva lógica en la que quedan retratadas las condiciones de vida y la crisis de la Argentina actual.

Proyecto Hábitat: Arquitectura de azúcar (2001) pone de manifiesto la destrucción de la cadena alimenticia de la basura. En la obra, este comestible de sabor dulce adquiere un carácter decorativo, para establecer nuevas redes de significación. La ingesta queda inhibida a través de la exhibición de esta imagen, expuesta a modo de cartel publicitario para empalagar ilusoriamente al espectador, y para mostrar, simbólicamente, la fragilidad de las instituciones retratadas.

La obra fue Premio honorable de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe, adquisición en el LV Salón Nacional de Rosario.