Imagen no disponible.

Miguel Ángel ingresó al museo en 1981, donado por Cora y Corina Bertolé en un conjunto que incluyó también Mi padre. La obra se diferencia de los demás retratos que integran la colección del Museo Castagnino por la calidad de la pincelada y por la composición: en este caso, se trata de una figura de perfil, resuelta con una paleta de tierras aplicada con una pincelada gruesa, que le permite texturar el fondo plano, sin decoración. La artista interpreta a su hermano con un lenguaje realista que agudiza el gesto personal del retratado, subrayando su actitud con la utilización de luces puntuales. Miguel Ángel, su hermano mayor fue su gran admirador y según su hija Cora Bertolé de Cané , fue quien organizó el archivo con cartas, fotos y apuntes de su carrera.