Colección Castagnino+macro

Fue una figura clave para el arte argentino en la década del noventa. Desarrolló un importante corpus de obra y como curador a cargo de la galería del Rojas -del Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires-, desarrolló un programa de exhibiciones que visibilizó las producciones artísticas de jóvenes creadores que forjaban una estética personal supeditada al “gusto” y la “sensibilidad”, como así también, a la manipulación de otras materialidades pertenecientes al ámbito doméstico, al consumo cotidiano, el diseño, la arquitectura urbana y la decoración.

Las obras Sin título de la colección Castagnino+macro, aunque realizadas en distintas décadas, son piezas referenciales de aquella estética que caracterizó estas producciones artísticas de los noventa. En ambas, el artista, incorporó colores, tramas, formas y ornamentaciones de la arquitectura moderna y la decoración de interiores, con intención de generar un regodeo puramente visual. Desde su perspectiva, la añoranza hacia su infancia y ésta referencia a lo cotidiano en las formas concede a la expresión artística la capacidad de instalarse como elemento de mediación dentro de la cultura.

En ellas también se pone de manifiesto otro aspecto constitutivo de la producción del autor, formalizado en la adaptación de conceptos esgrimidos por el arte concreto de los cuarenta, la figuración geométrica y el “marco recortado”. Aquí la apropiación selectiva propuesta por el autor solo se restringe al aspecto sensible de la geometría en tanto su interés no radicó en actualizar ni retomar ningún movimiento artístico.