Colección Castagnino+macro

El combatiente E.C.1070.03, pertenece a una serie de fotografías de militares que el autor toma a fines de los 90 como reflejo de su interés por retrato y el poder institucional.

Una de las características comunes a los retratos es la existencia previa de una relación de complicidad entre dos sujetos: el que retrata y el que es retratado. A través de ella, la imagen fotográficae constituye la manifestación de una apropiación de cierto rasgo de la subjetividad de un individuo. De alguna manera, al abordar esta forma de producción, tomando como referencia a la figura impecable de un joven militar, Grosman subvierte, de manera enigmática, la relación histórica que, como sociedad e individuos, mantenemos con la clase militar argentina.

En este sentido, esta serie de fotos “muestran algo de ese mundo secreto, jerárquico, sectario, de estructura piramidal y paranoica –prepararse, organizarse y obedecer para fines abstractos y futuros- que solo a veces y mientras se espera ese momento de gloria, se abre a la curiosidad civil: en los desfiles, durante las dictaduras, en la guerra perdida. La tradición moderna indica que ese mundo paranoico sólo sirvió en la Argentina para azorar a la población civil”.1

1 Lebenglik, Fabián, “Los disfraces de la patria”, Buenos Aires, Página 12, 22 de junio de 1999, p. 29.