Colección Castagnino+macro

En Sin título, de 1998, la superficie del cuadro manifiesta cierta estabilidad dada por el empleo de los colores en formas planas. Un módulo que se repite le otorga dinamismo a esta composición, que emite puntos de contacto con las tradiciones del arte concreto, a las cuales reconoce como referencia.[1] 

[1]Farina, Fernando, “No crear sino inventar”, Lápiz. Revista Internacional de Arte, año XIX, núm. 158/159, Madrid, 1999-2000, p. 70.