Bony, Oscar

Posadas, provincia de Misiones, 1941
Buenos Aires, 2002

Finalizados sus estudios secundarios se radicó en Buenos Aires, en donde expone por primera vez en forma individual en la Galería Rubbers, en 1964. Allí presentó una serie de pinturas que marcan sus comienzos en la producción artística. Fue invitado a integrar el Salón Ver y Estimar y participó del emblemático Homenaje a Vietnam, en el que los artistas empiezan a subrayar su compromiso con lo social. Su experimentación con otros medios lo condujeron, en 1966, a proyectar cuatro videos de poca aceptación para el público de la época: "El paseo", "El maquillaje", "Submarino amarillo", y un cuarto, que el artista no pudo volver a mostrar en la reedición de los mismos, en 1998. A pesar de la recepción negativa de la primera presentación, los planteos que allí comenzó a desarrollar constituyen el punto de partida conceptual de su producción ulterior, arraigado en la concepción del tiempo.

A posteriori, Bony tuvo una presencia constante con el grupo de artistas vanguardistas de fines de los 60. Participó en la intervención del Premio Braque en el Museo de Arte Moderno (1967), en las Experiencias Visuales 67 del Instituto Torcuato Di Tella, en el VII Salón Ver y Estimar – instancia en la que obtuvo el Primer Premio por una instalación de espacios visuales-, y en las Experiencias 68 del Instituto Torcuato Di Tella, donde expuso “La familia obrera”. Escultura viviente donde un matricero, su mujer y su hijo posan con el siguiente cartel a sus pies: “Esta familia está aquí porque se le paga más de lo que gana con su trabajo”. Tras esta obra experimenta una profunda crisis que lo llevó a reflexionar en torno al rol social del arte. Ante densos cuestionamientos, decidió abandonar la producción artística durante 7 años. Entre 1969 y 1976, viajó por Estados Unidos y Europa. Su retorno a la pintura se consolidó con una serie de cielos y nubes realistas, con los que obtuvo el Primer Premio de Ridder, en 1976.

Al avecinarse la dictadura militar, clausuraron una muestra suya y se exilió en Italia, radicándose en Milán. Allí realizó y expuso instalaciones y pinturas de enfoque conceptual. En 1988 regresó a Buenos Aires. Ante la necesidad de retomar el contacto con las raíces, generó un cambio en sus medios, retomando a imágenes de su pasado. Así surgió la serie “De Memoria”, que presentó en 1993 en la Fundación Banco Patricios de Buenos Aires. En la misma conjugó fotos, objetos y cierta atmósfera de escenas vividas, en una instalación. En una de esas imágenes ya aparece la marca de un balazo, que repite en toda su producción posterior.

Luego de su última muestra individual, en 1999, continuó exponiendo su producción en forma colectiva. Participó en la XLVIII Bienal de Venecia, y su renombrada obra “La Familia Obrera” (1968), pasó a ser presentada en muestras itinerantes internacionales, hasta llegar a la 7ma. Bienal de la Habana, Cuba. En 2002, la Fundación Konex le concedió el Diploma al Mérito, por sus técnicas mixtas del quinquenio 1992-1996.





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