Sede Macro
Del 19.08.16 al 13.11.16

Rapsodia Inconclusa

Costantino, Nicola

Curaduría: Farina, Fernando

La muestra está centrada en la figura de Eva Perón, trae además documentación sobre la artista y su obra, videos sobre el backstage del montaje en la Bienal y la proyección de la película La Artefacta.

Nicola Costantino. Eva La fuerza (detalle)
Nicola Costantino. Eva Los sueños (detalle)
Nicola Costantino. Eva La lluvia.
Nicola Costantino. Eva en Dior - juntas
Nicola Costantino. Eva el espejo (detalle)

La exhibición se centra en la figura de Eva Perón y está conformada a lo largo de su recorrido por cuatro diferentes estaciones tituladas Eva. Los Sueños, Eva. El Espejo, Eva. La Fuerza y Eva. La lluvia.

Se suman a esta muestra un cuerpo de documentos, notas y artículos sobre la artista y su obra, videos sobre el backstage del montaje en la Bienal y la proyección de la película biográfica de Nicola Costantino: La Artefacta.





Esta exposición representó a la Argentina en la 55º Bienal Internacional de Venecia en el año 2013.

Desde mediados de los 90, con amplio dominio de técnicas originalmente combinadas, Nicola Costantino crea esculturas, instalaciones, videos y fotografías que cautivan el ojo, alteran la percepción, provocan una reacción física inmediata.

  • Piso 7
    En Eva. Los Sueños, se pueden ver cinco Evas emblemáticas que representan cinco momentos diferentes de su vida compartiendo el mismo espacio. La figura es proyectada a escala natural y genera en su conjunto un matiz espectral que recorre toda la instalación. En estas obras Nicola Costantino utilizó su cuerpo como elemento compositivo primordial incorporando su trabajo actoral en la representación de Eva.

  • Piso 6
    La instalación Eva. El Espejo intenta recrear el dormitorio estilo francés de Eva. Un gran espejo de pie está enfrentado a un tocador estilo Luis XV que funcionan como ventanas al pasado. Sus reflejos no nos devuelven nuestra imagen sino el de una Eva íntima que se construye a si misma con múltiples identidades.
    Dos computadoras sincronizadas componen la imagen que emiten por dos proyectores de alta definición. La duración del video es de 9 minutos y se reproduce continuamente junto con una banda sonora a través de parlantes direccionales ubicados en ambos espejos y diferentes sectores de la habitación.
    Nota: Este piso tendrá el acceso restringido a una cantidad limitada de espectadores debido a las características de la obra

  • Piso 5
    Eva. La Fuerza es un vestido-máquina de hierro que se encuentra encerrado en una habitación de vidrio que desplaza hasta chocar contra las paredes,retrocede, gira y avanza de manera incesante. Esta estructura está inspirada en el mito que cuenta que Eva, gravemente enferma, quiso despedirse de su pueblo de pie para lo cual se le hizo un corset que la sostuvo oculto bajo su tapado de visón.
    Consiste en un objeto con encendido y apagado a control remoto. Este autómata se alimenta con baterías de 12 voltios que pueden moverlo durante 10 horas. Se encuentra encerrado en una habitación de vidrio blindex y se desplaza en línea recta hasta chocar con las paredes. Al impactar contra el vidrio, automáticamente retrocede, gira y vuelve a arrancar. El movimiento es incesante. El sonido de la máquina es amplificado cuadrafónicamente.

  • Piso 4
    Eva. La Lluvia es un objeto-instalación conformado por una camilla de acero inoxidable cubierta por una montaña de gotas de resina que simulan ser lágrimas iluminada por grandes luces de quirófano. El constante goteo de la montaña de lágrimas que se derriten es la imagen de toda la desolación, desamparo y frío sentido por las millones de personas, que durante los 14 días de lluvia, acudieron a la despedida de Eva en su funeral. Una escultura casi abstracta que cierra la serie prescindiendo de su figura.
    Se trata de una instalación compuesta por una camilla de acero inoxidable iluminada por dos antiguas luces de cirugía de 65 cm de diámetro suspendidas por dos brazos articulados. Sobre la camilla hay una montaña de lágrimas de resina poliester (7.000 aproximadamente). La instalación se completa con una banda sonora musical compuesta por sonido de goteo que se reproduce en esta sala y se amplifica en espacios comunes de la muestra.

  • Pisos 3 y 2
    Documentación de la 55 Bienal de Venecia, por Nancy Rojas.

  • Piso 1
    Proyección de la película biográfica Nicola Costantino La Artefacta y videos documentales.
    "La Artefacta"de la cineasta Natalie Cristiani, es un diálogo sobre la obra de la artista Nicola Costantino y su recorrido artístico. La película se exhibirá de jueves a martes a las 18 h y los sábados y domingos en los horarios de las 16 y las 18 h. Además, se proyectará cada domingo a las 11 h. en el marco de "Calle Recreativa".
    En la 55 Bienal de Venecia se exhibió un tríptico de videos documentales con Eva Perón como figura central: “Vida”, “Muerte” y “Resurrección” de Eva. Esta “quinta obra” o “cuartito del fondo” se despliega en esta exposición como un módulo que acompaña la zona de archivo, cuyos materiales principales son los diversos artículos de prensa que registraron el paso de Nicola Costantino por la bienal, centrándose en gran parte, en el impacto y los alcances de esta intervención videográfica.


Rapsodia inconclusa y el paradigma de la comunicación

Nancy Rojas

   La lectura de los artículos de prensa que circularon en torno a la presencia de Nicola Costantino en la 55 edición de la Bienal de Venecia cristaliza diversas connotaciones sobre una discusión histórica desplegada en torno a la confluencia entre arte y política. Pero en general, en un contexto donde los principales medios de comunicación expresaban abiertamente su oposición al gobierno nacional, más que abordar este debate a partir del universo iconográfico y sociológico, las miradas se centraron en el impacto generado por los vínculos entre los agentes culturales y políticos que participaron en las decisiones de esta puesta en todos sus estadios.

Una nota del diario La Nación del 18 de junio de 2013 refiere al trayecto que va de la selección del proyecto de Costantino a la instancia en la que, durante la bienal, artista y curador manifiestan su desacuerdo con la incorporación de tres videos institucionales dispuestos en una sala agregada dentro del pabellón argentino. Bajo el título de La secuencia de una historia controvertida, la periodista de dicha nota alude a cuatro momentos:

Elección: La obra fue seleccionada por un comité de expertos dos meses antes de que se inaugurara la Bienal, que es la vidriera global de mayor prestigio en el mundo.

Imposición uno: Aunque la artista rosarina Nicola Costantino había titulado su obra Rapsodia inconclusa, por sugerencia de la presidenta Cristina Fernández, el título fue modificado a Eva Argentina, una metáfora contemporánea.

Imposición dos: Con sorpresa, la artista argentina se encontró con que su obra sería acompañada por una serie de videos institucionales que exaltan la militancia política con propaganda alegórica de La Cámpora, cuando la idea original era mostrar a la líder argentina en una faceta más íntima y femenina.

Escándalo: Costantino y el curador, Fernando Farina, decidieron colgar un cartel para aclarar su postura al considerar que ese espacio es "innecesario y que puede confundir la interpretación de la obra".

En otras crónicas simultáneas los títulos indican en mayor o menor medida el tratamiento subsiguiente del tema: Cortocircuitos entre el arte y la política (Página 12, Buenos Aires), “El error fue el video de La Cámpora", dijo Costantino por la polémica sobre Evita (La Capital, Rosario), Escándalo internacional: el Gobierno usa la Bienal de Venecia para hacer propaganda (Clarín, Buenos Aires).

En el trayecto que revela los núcleos de una génesis posible del arte contemporáneo, el vínculo entre arte y medios de comunicación es una materia extensa, cuyo emblema radical lo gestó el Grupo de arte de los medios y comunicación de masas en los años 60. En este caso, se torna, ésta, una materia no menos reveladora de los mecanismos de apropiación de una obra y su discurso al servicio de un sistema cuyo ímpetu es el desplazamiento de sentido y la desactivación ideológica. En este sentido, el flujo mediático de la intervención de Costantino en la Bienal de Venecia osciló entre la capacidad de los medios de ambientar y de construir acontecimientos y la insolvencia a la hora de generar debates sobre los nuevos cruzamientos entre estética, sociedad y política, sobre la proyección internacional de los artistas argentinos y sobre la bienalización de las prácticas como fenómeno cultural de actualidad, entre otros posibles tópicos.

El papel de la Bienal de Venecia en los procesos de internacionalización del Arte Argentino

Históricamente el arte se debate entre el impacto dentro y fuera del sistema del arte y la aceptación e inscripción de sus prácticas como postulados de la cultura mainstream.

El circuito internacional de bienales creció notablemente en los años 90 acentuando dicha oscilación y forjando una plataforma para la consolidación de un arte globalizado.

Hace pocos años, Andrea Giunta señalaba: “los artistas ya no van a París para aprender allí las claves de la modernidad e introducirlas en su país de origen. Transitan entre ciudades, muchas de las grandes metrópolis del mundo artístico –como Londres, Nueva York y Berlín-, o ciudades remotas en las que residen pocos días para montar su obra en bienales o participar en un workshop”.

Por ser la bienal más antigua de la historia —su primera edición fue en 1895– y por el prestigio que logró operando como encuentro expositivo internacional de arte contemporáneo, la Bienal de Venecia es una de las instituciones culturales más importantes del mundo.

El primer envío argentino a este gran programa se produjo en 1901, con obra del artista Pío Collivadino. Acompañando los procesos de consolidación institucional, con éstas y otras acciones las políticas culturales argentinas, signadas primero por la búsqueda de un arte nacional, empezaron a apostar por la representatividad artística internacional de este país.

Argentina fue el primer estado de América Latina en incorporarse al padrón de esta muestra mundial de arte. El correlato de esta avanzada es que los envíos fueron discontinuos, al menos hasta los años 50, y además por mucho tiempo no hubo un pabellón propio.

En 2011, en el marco de la presentación de Adrián Villar Rojas en la 54º edición de esta exposición internacional, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó un comodato con las autoridades de la Bienal donde se le cedía a Argentina por 22 años, un pabellón permanente y exclusivo para sus envíos tanto a la bienal de arte como a la de arquitectura de Venecia.

“Eva-Argentina, una metáfora contemporánea”, de Nicola Costantino fue la muestra inaugural de este período nuevo en el proceso de internacionalización del arte argentino contemporáneo.

Desplegada en un espacio de 500 metros cuadrados ubicados en un edificio del siglo XVI en la llamada Sala delle Armi en el centro del Arsenal, la obra de Costantino puso en foco las diversas caras y contracaras de las políticas culturales y sus alcances en la prensa, en el marco de una compleja batalla marcada por los polos información-desinformación.

También en 2013, unos meses después, el museo que alberga la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat de Buenos Aires, presentaba una exhibición titulada “Antonio Berni y las representaciones argentinas en la Bienal de Venecia”. El curador Rodrigo Alonso, señalaba que el hecho de “recorrer la historia de los envíos nacionales a la Bienal de Venecia nos permite analizar no sólo las cambiantes condiciones estéticas de la escena artística local a lo largo de más de un siglo, sino especialmente, la influencia de los diferentes contextos políticos sobre los criterios de representación nacional, en tanto la elección de los artistas destinados a esta exhibición supone siempre configurar una imagen de país".

De esta manera, Alonso reconocía las implicancias de una bienal histórica en la carrera de un artista y también en la codificación socio-política y cultural de un país hacia afuera.

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Nicola Costantino titula Rapsodia Inconclusa a su obra acerca de Eva Perón

Fernando Farina

La rapsodia como género musical sirve de referencia por muchos motivos; entre otros por estar constituida por distintas unidades temáticas, que en este caso podríamos caracterizar como ensayos o aproximaciones. Tal vez sea la forma más contemporánea de “retratar” a alguien, reconociendo contradictoriamente la imposibilidad de hacerlo, sabiendo que ni la foto, ni la leyenda, ni las proclamas alcanzan; que solo son aspectos, facetas, y que se podrían sumar muchas otras maneras al tratar de “decir” a alguien, aunque esta incompletud provoque decepción e incluso enojo en aquellos que esperan el discurso dogmático y unívoco.

“Representar” a Evita —así se la llama popularmente—, mostrarla desde ese lugar —incluso a sabiendas de la supervivencia de mitos, reivindicaciones y polémicas— es un desafío que la artista asume haciéndole un guiño a la visión romántica donde se conjugan la pasión y la figura del héroe. En este caso, una heroína, nacida pobre, bastarda, que conoció la gloria, que fue amada y odiada con la misma intensidad, y solo vivió 33 años, para morir trágicamente.

Idolatrada por el pueblo como nadie, Evita luchó desde su condición de clase. Inteligente, astuta; la Abanderada de los Humildes fue tan valiente como transgresora. Impregnó la vida argentina y trascendió a lo largo del tiempo. Su imagen fue tomada y usada, incluso en ocasiones banalizada a través de películas y óperas repletas de escenas que cayeron en estereotipos.

Costantino lo sabe, y avanza en su obra mientras se pregunta acerca de cómo ser ella, de cómo re-presentarla. Plantea una ficción, personajes, no se queda anclada en la narración histórica —de pretendida objetividad y que se supone debe ser lo más fiel posible a los hechos reales— sino que recupera impresiones, leyendas y dichos contradictorios, pero sobre todo se mete en su cuerpo, para encarnar la experiencia de ser Evita. De este modo, asume el riesgo de tener que enfrentarse en algún momento con ella misma.

Transformarse en Evita, ponerse sus vestidos, habitar sus espacios, no es insignificante, implica contaminarse del otro. Se trata entonces de intentar sumergirse en un tiempo pasado; someterse a la pasión implica la posibilidad de aproximarse a ella y decirla de otra forma.

Rapsodia Inconclusa es asimismo otro capítulo en la producción de la artista que, en los últimos años, asumió un particular interés por la alteridad. Se apoderó de imágenes, actuó y se duplicó en operaciones que presentan interrogantes sobre ella y sobre el otro. No lo hizo desde la construcción de heterónimos, de personalidades independientes, sino abriendo una serie de posibilidades de ser el otro, y en ese ser reafirmar su condición.

En su avance eligió representaciones y personajes instalados en el inconsciente colectivo. La propuesta fue trabajar sobre lo que las personas conocen o creen conocer acerca de distintos aspectos de los objetos o personajes que ella toma como referentes.

Y su planteo nunca fue tranquilizador. Por el contrario, siempre ofreció una visión diferente, aun a riesgo de los posibles cuestionamientos por la apropiación desaforada.

Convertirse en Evita para retratarla es una decisión que surge de considerarla un paradigma de la mujer en la historia. La artista la imaginaba desde la infancia, la reconocía por su trascendencia más allá de cualquier hecho en particular.

Su manera de traerla al presente es hacerlo desde la suma de todas las Evitas conocidas, imaginadas, pensadas, deseadas. Y la rapsodia no termina. El debate acerca de Evita, las continuidades, las ausencias, los fantasmas, están presentes. De hecho Costantino sabe que la polémica es inevitable y que su acción también será leída políticamente. En ese dar a ver, no hay una toma de partido, aunque sí hay una reivindicación y un reconocimiento, en definitiva, una invitación a mirarse en el espejo.


Nicola Costantino (1964) nace en Rosario, Argentina, donde cursa la carrera de Bellas Artes con especialización en escultura. En 1994 entra en el Taller de Barracas de Fundación Antorchas coordinado por Pablo Suárez y Luis Benedit y se traslada a Buenos Aires, donde vive y trabaja. En 1998 representa a la Argentina en la Bienal de Arte de San Pablo, y desde entonces participa en numerosas muestras en museos de todo el mundo entre los que se destacan Liverpool (1999), Tel Aviv (2002) y Zurich (2011). En 2000 realiza una muestra individual en Deitch Projects (Nueva York) y su Corset de peletería humana ingresa en la colección del MoMA. En 2004 presenta Animal Motion Planet, una serie de máquinas ortopédicas para animales nonatos, y Savon de Corps, obra que tuvo gran repercusión en la prensa. El encuentro con Gabriel Valansi en 2006 significó su entrada al mundo de la fotografía, con más de 30 obras en las que es constante su protagonismo encarnando distintas personalidades del arte y la fotografía. Su interés en la videoperformance la conduce a crear la obra autorreferencial Trailer (2010), su primera producción de tipo cinematográfica, y a abordar un personaje histórico femenino paradigmático como Eva Perón en Rapsodia Inconclusa (55a Bienal de Arte de Venecia, 2013).

Fernando Farina nació en Rosario en 1958. Licenciado en Teoría y Crítica del Arte e Ingeniero Civil (UNR). Presidente de la Asociación Argentina de Críticos de Arte. Profesor Titular de la cátedra Sociología del Arte en la Escuela de Bellas Artes de la UNR. Fue Director del Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino de Rosario (1999-2007) y del Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (2004-07). Fue crítico de arte del diario La Capital de Rosario. Secretario de Cultura de Rosario (2007-09). Curador independiente, organizó numerosas exposiciones, dictó charlas y conferencias, publicó  artículos y libros y participó como jurado de concursos nacionales e internacionales. Premio Nacional Leonardo a la Difusión del Arte (1998) y Premio a la Mejor Crítica del Año (1996), entre otras distinciones.

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La muestra es posible gracias al aporte de:

  • Fundación Amalia Lacroze de Fortabat
  • Lotería de Santa Fe
  • Fundación Banco Santa Fe
  • Secretaria de Turismo de Santa Fe
  • Federada Salud
  • Fundación Castagnino

Agradecemos además el generoso acompañamiento de:

  • Argento
  • Federada Salud
  • Sinergia - Tregar
  • Tersuave
  • Carlos María Zampettini