Sede Castagnino
Del 21.04.17 al 31.12.17

Convergencias

Hilarión Hernández Larguía y las hermanas Cossettini

Las Cossettini trascendieron la concepción de alfabetización, sensibilizando la creatividad, uno de los pilares de la actual comprensión de arte. Sus logros contaron con el apoyo del museo Castagnino, concibiendo el “museo y escuela viva” como convergencia de principios que moviliza y enriquece nuestra memoria.

Conferencia El niño y su expresión de Olga Cossettini, Museo Castagnino, 1939. Archivo Museo Castagnino

La gestión de Hilarión Hernández Larguía concibió el Museo Juan B. Castagnino como dispositivo de actividades artísticas, imbuidas de una voluntad didáctico-pedagógica. En efecto, se trató de un proyecto integracionista, fundado en la interrelación de la institución con su entorno a través de la educación.

Su programa fue enunciado por Julio Vanzo, para quien el Museo tenía la misión de llevar unida al deleite estético, una enseñanza y una valoración graduada.1 Razón por la cual el Museo apadrinó las ideas sustentadas por Olga y Leticia Cossettini, maestras santafesinas que impulsaron el proyecto “Serena”2 en la Escuela Dr. Gabriel Carrasco del Barrio Alberdi.

Las hermanas Cossettini trascendieron la tradicional concepción de alfabetización. A través de la experimentación lograron sensibilizar la esfera de la creatividad, uno de los pilares de la actual comprensión de arte. Sus logros contaron con el apoyo de Hernández Larguía y su equipo, quienes articularon la concepción de “museo y escuela viva”. Se trató de una convergencia de principios, de un fecundo encuentro que hoy moviliza y enriquece nuestra memoria.

En la sede del Museo, Leticia Cossettini presentó la Orquesta de niños pájaros, el Teatro de Títeres y la Exposición de acuarelas de los alumnos de la Escuela Experimental Dr. G. Carrasco, mientras que Olga Cossettini brindó la conferencia El niño y su expresión, posteriormente publicada bajo el formato de libro, con imágenes fotográficas de los trabajos realizados en aquella institución.

La gestión de Hernández Larguía legitimó las propuestas de las hermanas Cossettini y las propias del cuerpo directivo respecto al fomento del arte local. Esta convergencia de ideas humanistas en el campo del arte y de la
educación, apoyó la comprensión del niño como potencial ciudadano, a la par que esbozó redes de intercambio cultural nacional e internacional.

En el Castagnino, la constitución de un “Museo de Reproducciones Gráficas” –consistente en láminas, tarjetones y diapositivas de obras de maestros de la historia del arte universal–, fueron empleadas con propósitos didácticos en diversas conferencias, visitas guiadas y talleres de expresión –material que fue cedido en préstamo a diversas instituciones del país.

Esta estrategia museístico-pedagógica representó el ideario de una época en la que se creía, fervorosamente, en la movilidad social, en el intercambio solidario de experiencias, en la promoción de nuevos artistas, y en el arte como agente de transformación social.

1 VANZO Julio: Homenaje a Juan B. Castagnino en el XII Aniversario de su Fallecimiento, Rosario, Julio 17 de 1937. Vanzo fue el primer Secretario del Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino.
2 Este fue uno de los tantos nombres que recibió el proyecto de las hermanas Cossettini. Dicen así: “Serena”, escuela feliz que celebra el arribo del “(…) hijo del pescador y el del obrero, el hijo del comerciante, del profesional, del hombre cultivado (…)”. En: COSSETTINI Olga: El niño y su expresión, Rosario, Ministerio de Instrucción Pública de la Provincia de Santa Fe (ed.), 1940, p.185. Otros Fueron: “Escuela viva”, “Escuela abierta”, “Escuela experimental”, “Escuela integrada”, “Escuela activa”, etc.

 Área de Educación Museo Castagnino , Paula Lo Celso y Marta Romero