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En Peletería con Piel Humana (1998-01) el propio cuerpo es expuesto como fetiche a la mirada de todos. “El consumo, en su trabajo, está asociado tanto a su acepción de ingerir alimentos, como de gastar y agotar y, también, a la versión religiosa del consumo, según la cual el sacerdote, en una metáfora antropofágica, toma el cuerpo y la sangre de Cristo bajo las especies del pan y del vino”. (1)

Apelando a la moda, el consumo y la industria, la artista también muestra cómo el instinto de muerte, que ha formado parte de rituales ancestrales y que hoy es resemantizado, se mantiene vigente en la cultura. En esta obra toma del cuerpo aquellas partes simbólicas que se manifiestan en el desarrollo psico-sexual del hombre y la mujer, haciendo eco de las actitudes de dominio y de manipulación características del ser humano.

 

(1) Lebenglik, Fabián, Nicola Costantino, cat. exp., Rosario, MMBAJBC, 2001, p. 14.