Colección Castagnino+macro

Para explorar las posibilidades que le brinda la fotografía, hacia fines de la década del 90, Ostera recurre a una tradicional modalidad de producción fotográfica: el fotograma. En este contexto se encuentran Sin título VII y Sin título IV. Los mismos, definidos como“impresiones por contacto que revelan la vulnerabilidad de las cosas a la luz, someten a la exquisita aleatoriedad del procesamiento lumínico pequeños desprendimientos orgánicos como pelos, pestañas, uñas, dientes. Ampliados, radiantes en sus inquietantes fondos negros, estos mínimos restos corporales se erigen como estructuras estéticas casi abstractas, a la vez que indisolublemente vinculadas con la carnalidad del mundo”.[1]

[1] Grinstein, Eva, "Hacia el siglo XXI: destellos de insubordinación”, en Lápiz. Revista Internacional de Arte, año XIX, núm. 158/159, Madrid, 1999-2000, p. 117.

 

Mayo de 2018