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Luis Ouvrard nació en Rosario en 1899. Pintor, escultor y restaurador, asistió dos años al Ateneo popular que funcionaba en los altos del mercado central. Luego estudió con Fornells.
Concurrió por primera vez al Salón Nacional en 1818 y siguió exponiendo regularmente en salones nacionales y municipales. Tuvo importante participación en el medio artístico rosarino: actuó en agrupaciones de artistas, como la Agrupación Plásticos Independientes junto a Nicolás Antonio de San Luis, los hermanos Paino, Anselmo Píccoli, Leónidas Gambartes, Juan Grela, Julio Vanzo, Gianzone, Garrone, etc, junto a quienes se unió en 1942; dio clases en la escuela provincial de Bellas Artes y fue miembro de la Comisión de Cultura de Rosario.
En el salón de Rosario de 1925 recibió la segunda medalla y en el Salón Nacional de 1942, recibió el Premio Cecilia Griergson.
En su producción pueden diferenciarse dos etapas: la primera, catalogada por José Luis Pagano “intimista”, se caracteriza por la intención constructiva y expresiva. Las figuras sedentes, se representan sobre fondos lisos – en algunos casos experimenta con texturas- y se resuelven con gamas bajas en tonalidades azules, verdes y grises, envueltos en atmósfera de profundidad. Otorga los volúmenes con suaves medias tintas, casi sin contraste.

La segunda etapa, se caracteriza por la ejecución de paisajes de carácter poético, apaisados, resueltos en gamas de color que acentúan su carácter. “Costa del Paraná” corresponde a esta segunda etapa de paisajes “mágicos”, que se inician en el mismo año en 1950. Al respecto, Ouvrard explicaba: “esto tuvo que ver con mi vida particular, con mi trabajo como docente. Ese año me jubilé y empecé a pintar el paisaje argentino, que tanto me entusiasmó. Mis obras comenzaron entonces a sufrir una evolución bastante acentuada. Eran todas pinturas donde estaba latente cierta serenidad y cierta magia, y era optimista, como luego dijeron algunos críticos. Había en ellas juventud”.
En la obra que nos ocupa, el pintor se inclina por el paisaje litoraleño, y lo resuelve con una técnica lisa, brillante y una paleta de ocres y verdosos que le otorgan una luz especial, que caracteriza el clima buscado por el pintor acentuado por la línea de horizonte alta, que provoca una vista “a vuelo de pájaro”.

Sus obras integran las colecciones del Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez, el Museo Castagnino y otras colecciones nacionales y europeas.

María de la Paz López Carvajal

 

Bibliografía:
Slullitel, I. Cronología del arte en Rosario, Rosario, Editorial Biblioteca, 1968.
Cordoba Lutges, Maria A B de, “Las artes plásticas en Rosario”, en AAVV, Historia de las Instituciones de la provincia de Santa Fe en La cultura de la Provincia, vol V, Santa Fe, Edición Oficial, 1972.
Santillán, D., Enciclopedia de la provincia de Santa Fe, Buenos Aires, Ediar, 1967.
Farina, Fernando “Luis Ouvrard”, en AAVV, Obras del Museo Castagnino, Buenos Aires, Gaglianone, 1996.