Colección Castagnino+macro

Pintor, escultor y restaurador, Luis Ouvrard inició sus estudios con Fernando Gaspary y los continuó mas tarde con Eugenio Fornells en el Ateneo Popular. Concurrió por primera vez al Salón Nacional en 1818 y desde esa fecha expuso regularmente en salones nacionales y municipales. Comenzó desde muy joven a trabajar en un taller de imágenes religiosas, que perteneciera a Germano Parpagnoli y Emilio Sánchez Saez[1].

Tuvo importante participación en el medio artístico rosarino.Hacia 1914 integró la agrupación Gente Menuda que estuvo conformada, entre otros, por Máximo Medina, Manuel Zamora, Melfi, Palau, los hermanos Braulio y el mismo  Emilio Sánchez Saez[2]. Hacia 1936 formó parte de la Asociación de Artistas Plásticos “Los 9”, del cual también participaron Augusto Schiavoni, José Beltramino, Felix Pascual, Eugenio Fornells y Demetrio Antoniadis, entre otros, y en 1942 integró la Agrupación de Plásticos Independientes junto a Nicolás Antonio de San Luis, los hermanos Paino, Anselmo Píccoli, Leónidas Gambartes, Juan Grela y Julio Vanzo.

Luego de recibir la segunda medalla en el Salón de Rosario de 1925, en 1926 participó del Primer Salón de Artistas Rosarinos[3], programado por el Grupo Nexus, resultando acreedor a de uno de los premios con su obra Retrato, galardón que compartió con Manuel Musto y Antonio Berni[4]. En el Salón Nacional de 1942, recibió el Premio Cecilia Griergson.

Recién en el año 1969 realizaría su primera exposición individual, que tuvo lugar en la Galería Renom de Rosario.[5] En 1980 el Museo Castagnino realizó una muestra retrospectiva de su obra. Sus obras integran hoy numerosas colecciones nacionales y europeas

El museo Castagnino conserva dos dibujos de su autoría que originariamente formaron parte de dos colecciones privadas. Cabeza de niño(1929) formó parte del acervo de la familia Amuchástegui, como lo atestigua la dedicatoria al pie. El Dr. Nicolás Amuchástegui estuvo fuertemente ligado a la vida cultural de la ciudad, actuando como promotor de las instituciones iniciales. Entre éstas, de la Comisión de Bellas Artes, un emprendimiento de un grupo de particulares que tuvo a su cargo la organización del ‘Salón de Otoño’ que inauguraría en mayo de 1917. Este emprendimiento resultó tan exitoso que el intendente de Rosario, Federico Remonda Mingrand, decidió crear en julio de aquel año una Comisión Municipal de Bellas Artes, que tendría a su cargo las gestiones necesarias para la fundación del primer Museo dedicado a las Artes de la ciudad. El mismo quedaría inaugurado casi tres años más tarde,  el 15 de enero de 1920, en un inmueble de la calle Santa Fe al 835[6]. Amuchástegui integró dicha Comisión, e incluso la presidiría en varias ocasiones, hasta finalizar el año 1928, cuando se retiró de la misma. En general, las piezas donadas al MMBAJBC por Amuchástegui son a la vez registro de la relación que éste sostuvo con los artistas, ya que en su mayoría le fueron dedicadas o se trata de retratos de sus familiares[7]Cabeza de niño, es un grafito sugerente en el que Ouvrard ha insistido en los contornos, esforzándose por capturar la expresión del niño. El énfasis puesto en la mirada es comparable con aquel del que hizo uso en varias de sus pinturas. Tal es el caso del óleo - también parte del acervo del MMBAJBC- Nocturno (1922) donde imperan asimismo los tonos violáceos que serán tan comunes a su producción posterior. Ciertamente este dibujo pertenece a una etapa temprana en la producción del pintor, quien más tarde se dedicaría casi por completo a la realización de paisajes en los abundan los tonos violáceos. .

Sin Título (1949), por su parte, fue cedida al MMBAJBC por Rubén de la Colina (1926-2007), quien fuera pintor, xilógrafo, profesor de la carrera de arte de la Facultad de Humanidades, crítico de arte del diario La Capital y también director del MMBAJBC  durante la dictadura militar.. Resuelta con la presteza del trazo abocetado, esta tinta describe una escena íntima a la vez que guarda un estrecho parentesco con el arte del grabado. La figura femenina, se halla inmersa en un ambiente en el que los objetos han sido dispuestos sin intenciones constructivas. Las escasas texturas y las sombras crean en esta obra una atmósfera particular, a la vez expresiva y onírica.

María Eugenia Spinelli, 2008

 

Bibliografía:

Slullitel, I. Cronología del arte en Rosario, Rosario, Editorial Biblioteca, 1968.

Cordoba Lutges, Maria A B de, “Las artes plásticas en Rosario”, en AAVV, Historia de las Instituciones de la provincia de Santa Fe en La cultura de la Provincia, vol V, Santa Fe, Edición Oficial, 1972.

Santillán, D., Enciclopedia de la provincia de Santa Fe, Buenos Aires, Ediar, 1967.

Pagano, José LeónEl arte de los argentinos, Buenos Aires, Editorial del Autor, 1937.

Tomasini, Jorge. “Antecedentes de la Creación de Museos en Rosario. En, Mikielievich, Wladimir (Dir.). Revista de Historia de Rosario, Año XXX, Nº 40, 1992

Fantoni, Guillermo. “Aproximaciones a la Historia de las Vidas: Conversaciones con Luis Ouvrard”. Anuario de la  Escuela de Historia – Segunda época, UNR, 1984-1985

 

[1] Fantoni, Guillermo. “Aproximaciones a la Historia de las Vidas: Conversaciones con Luis Ouvrard”. Anuario de la  Escuela de Historia – Segunda época, UNR, 1984-1985, p. 300

[2] Fantoni, Guillermo. “Op. Cit., p.301

[3] . Este salón se realizó en la Galería Witcomb, en reemplazo del Salón de Otoño y fue organizado por los artistas. Allí exponen, entre otros, Demetrio Antoniadis, José Beltramino, Antonio Berni, José Fantín, Alfredo Guido, Manuel Musto, Luis Ouvrard , Julio Vanzo y Emilia Bertolé. (Cf. La Capital, Rosario, sección Actualidad, “Hoy será inaugurado el primer salón de artistas rosarios”, jueves 1 de julio de 1926, p.4)

[4]  Ibídem

[5] Fantoni, Guillermo op. Cit,  p.322

[6]Tomasini, Jorge. “Antecedentes de la Creación de Museos en Rosario. En, Mikielievich, Wladimir (Dir.). Revista de Historia de Rosario, Año XXX, Nº 40, 1992, p.76/77

[7] Un ejemplo de esto es el retrato de su madre, realizado por Emilia Bertolé, y que fuera acompañado de un ameno intercambio epistolar. Cf. Archivo Bertolé, Museo de la Ciudad, Rosario.