Colección Castagnino+macro

Continuando con la naturaleza como el eje que estructura su obra, hacia los primeros años de 2000 Ímola indaga en nuevos modos de producción. La construcción fastuosa, el excesivo detalle de sus morfologías filamentosas y el trabajo artesanal —que signaron obras como Sin título, también integrante del patrimonio del Museo— ceden paso a la tersura de superficies orgánicas de acabados netos realizados sobre metal.

Paisaje, perteneciente a la colección Castagnino+Macro, evidencia este proceso donde la artista une el ámbito de la gráfica con las nuevas tecnologías. En el caso de esta obra, Ímola parte de un único gráfico computarizado. Modelo-patrón que origina variantes en la creación de figuras. En esta instancia de regeneración se configura la serie que integra esta propuesta: Chia Jên. Nombre que refiere al clan, la familia según el hexagrama 37 del I Chin, libro oracular de la filosofía oriental. Como sucede en este compendio, los diseños de Ímola mutan y se multiplican, crecen o disminuyen, según el espacio lo requiera.

Pensada y realizada para ser emplazada a cierta distancia de la pared, la sombra proyectada exalta el potencial movimiento de la forma y su vigor. Sin embargo, aunque esta fisonomía conserva las reminiscencias de la fauna o de la flora, las figuras surgen de un acto de reflexión y una actitud racional, que acercan su modo de trabajo al propio de la industria del diseño.