Castagnino
Del 24.08.23 al 29.10.23

En la oscuridad absoluta hasta una montaña es invisible

- Gardiol, Yuyo

Una exposición de Yuyo Gardiol curada por Irene Gelfman en la planta alta del Castagnino.

Castagnino+macro
Castagnino+macro
PH: Guillermo Turín Bootello

Ver una gota atrapada en las hojas de una rama de eucalipto fue la imagen que se grabó en la mente de Yuyo Gardiol y el disparador de esta exhibición. La artista creció en San Carlos, rodeada de árboles, de cambios de estaciones que se evidenciaban en los follajes de la vegetación que la rodeaba. El cristal, las calles de tierra y la inmensidad del horizonte en la verde llanura de la pampa húmeda santafesina era su escenario de juegos y lugar de acción. El taller de su abuelo, fue otro gran sitio que la marcó. Su universo está compuesto de ramas, barro y hierros. Los materiales con los que él trabajaba están presentes en sus obras y en la forma de resolver y pensar lo cotidiano.

La artista ve, piensa y concibe al mundo como imágenes. Para ella, dibujar es una forma de crear conocimiento, que luego toma cuerpo para transformarse en algo concreto. De la imagen de una rama sale la posibilidad de mutar en algo más, incluso insospechado para un otro. A Yuyo le encanta el juego de hacer que los objetos pierdan su morfología primaria, su función para transformarse en otra cosa. Ese juego de pérdida de referencias, es propuesto por la artista en cada pieza que conforma la exposición, para hacernos reflexionar en la posibilidad de metamorfosis que tiene cada ser.

El paso del tiempo y su accionar sobre los materiales y los objetos, es otro gran impulsor de la búsqueda estética que mueve a Gardiol. A partir de sus experiencias primarias y de la pandemia, la artista empezó a cuestionarse la habilidad que tienen los seres vivos para adaptarse, para reconfigurar su identidad, sus habilidades y sobrevivir. Sin embargo, el miedo a lo desconocido y a la posibilidad del fin, está presente en cada pieza. Ese sostén frágil, y esa sensación de que todo pende de un hilo, de que el tiempo se detuvo en un estado de peligrosa calma, es un clima que acompaña al visitante en el recorrido y lo obliga a estar en un estado de alerta constante.

Irene Gelfman

 

Agradecimientos: Cristalería San Carlos, Office amoblamientos, Dirección General de Parques y Paseos.