Sede Macro
Del 06.05.22 al 30.10.22

Amig( )s del museo

Obras de la colección histórica y contemporánea

Ascúa, Ángeles - Castagnotto, Mónica - Caterina, Florencia - Córdoba, Mario - De Quirós, Cesáreo Bernaldo (Bernaldo de Quirós, Cesáreo) - Domínguez Neira, Pedro - Eguía, Fermín - Fondevila, Pauline - Fontana, Lucio

Una exposición que pone en escena la trama afectiva que sustenta las prácticas artísticas y las maneras posibles de nombrar a quienes las ponen en acción.

Andrés Yeah (Imagen y visualidad)
Rozarte
Con los pintores amigos
Nombres de países
Castagnino+macro
Piso 4. Mi hermana. Silvia Lenardón
Piso 5. Amigos del museo. La donación de la obra Sin título de Mónica Castagnotto
Intervención gráfica de Andrés Yeah
Inauguración

Curador( )s asesor( )s invitad( )s: Valeria Galliso (programa audiovisual), Malena Oneglia (Género y diversidad) y Andrés Yeah (Imagen y visualidad).

 

Amig( )s del museo es una exposición y una serie de actividades que ponen en escena la trama afectiva que sustenta las prácticas artísticas. En 2006 Roberto Jacoby y Syd Krochmalny planteaban la noción de “tecnologías de la amistad” para dar cuenta del modo colectivo en que l()s artistas contemporáne()s argentin()s producían y gestionaban. Sin embargo, una exploración de la historia moderna del arte también nos revela una trama compleja de afectos y afinidades que fueron moldeando obras y acciones. Partimos de piezas paradigmáticas como Con los pintores amigos (1930) de Augusto Schiavoni en un recorrido que nos ubica en un presente donde la camaradería se vuelve un programa ético y estético. El modo en que l()s artistas y colectivos artísticos producen hoy se funde con las opciones amorosas y fraternales. Las producciones se encuentran afectadas —en su doble sentido de alteración e inclinación— e imbricadas en redes de empatía, amistad y dilección que exceden las distancias temporales y geográficas.

Las acciones públicas vinculadas a Amig( )s del museo son resultado de un programa más extenso que atraviesa las prácticas de gestión institucional del museo: constituye una perspectiva desde donde abordar el arte contemporáneo, las relaciones profesionales y los programas públicos. Entendemos así a la amistad como una potente posibilidad política de ejercicio social que nos interpela desde las producciones y prácticas de l()s artistas.

 
La exposición está estructurada en siete núcleos con distintas curadurías que se articulan piso a piso:

 

|| Del 06.05.22 al 30.10.22 | Exposición vigente ||

Piso 1
Con los pintores amigos. Obras de las colecciones moderna y contemporánea

 

Piso 2
Asociación Amigos del Arte Rosario. El ingreso de la colección


Piso 3
Nombres de países. Florencia Caterina

 

|| Del 06.05.22 al 07.08.22 | Fuera de exposición ||

Piso 4 
Mi hermana. Silvia Lenardón

Piso 5
Amigos del museo. La donación de la obra Sin título de Mónica Castagnotto


Piso 6
Virginia Negri. Memoria trolx. Redes de afecto, prácticas artísticas & autogestión
Editora curadora amiga: Ana Wandzik. 

 

|| Del 06.05.22 al 07.08.22 | Fuera de exposición ||

desde PB hasta el piso 6
Todos somos primos de todos. Rozarte



Programar (en-con-desde) el macro

Estamos en una instancia de refundación de un museo que tiene en su propuesta fundacional no simplemente sostenerse como museo de arte contemporáneo sino —y sobre todo— como museo contemporáneo. Creemos en la posibilidad y la potencia de esta especie de contradicción que une dos conceptos (y las prácticas que involucran) que parecen opuestos.

Un museo que no se piensa como separado de un espacio (la ciudad, el “entorno”) del que estaría aislado por sus propios muros funcionando como límite, sino que esos mismos muros son los bordes membranosos de contacto que vinculan e imbrican interior y exterior hasta el lugar de su posibilidad de borramiento.

Por eso.

Amig( )s del museo es el programa que trae el afuera dentro del espacio edilicio del museo en un movimiento complementario y/o suplementario a Irradiación macro (que lleva el museo —su concepto y su posibilidad de diseminación—) a lo que en términos tradicionales sería su afuera (incluso su otro). Desde ya Irradiación macro es un movimiento de ida y vuelta y —en ese sentido— se trama con este programa que sitúa la afectividad como relato y modo de hacer de un museo y que hace patente el atravesamiento de las afectividades y las afecciones como aspecto nuclear de la propia epistemología del arte.

La amistad (diseminando el concepto muchas veces enfocado de modo simplista y reductivo) como forma de pensar un museo y de encarar sus prácticas.

Roberto Echen

 

....
 

( )

Cómo se nombra la multiplicidad? Cómo se escribe el ser? Qué recursos construimos para decir-nos? Qué revela y de[s]vela nuestra lengua? Qué hacen entrar y dejan por fuera nuestros discursos que oscilan entre las absurdas normas de una Academia que de Real solo tiene el nombre y las múltiples torsiones de un músculo que se crea en movimiento?
Quién habla y quién es hablado por el lenguaje? 
El lenguaje que es político y que no puede más que serlo. 
El lenguaje que se entreteje en una ecuación en la que identidad, poder y saber encuentran carnadura y en la que el orden de los factores sí altera el producto. 
El lenguaje que se nos aparece como esa arma que desde la punta de la lengua construye realidades. 
Cuáles son las realidades que hacen posibles nuestras gramáticas? Qué miradas y qué existencias [in]habilitan? 
Qué vela, qué revela y qué devela? 
Qué? 
A quiénes?
Qué matrices gramaticales organizan nuestros decires y nuestros sentires? Cómo se configura ese campo de juegos (playground) en el que combinamos caprichosamente una batería de dispersas piezas coloridas que dan cuerpo a nuestros universos de sentidos?
Las matrices gramaticales de nuestras lenguas no son inocentes. Las matrices gramaticales de nuestras lenguas suponen siempre una postura política, ética e ideológica. Las matrices gramaticales de nuestras lenguas posibilitan derivas y abren resquicios. Las matrices gramaticales de nuestras lenguas construyen universos de sentido y tienen contundentes consecuencias materiales y simbólicas. 
Los recursos grafológicos a los que echamos mano para decir el género de nuestra lengua – a, o, x, e, @, * – abren paréntesis epistémicos que habilitan la posibilidad de, al menos, preguntarnos por ese espacio de enunciación desde el que construimos realidades posibles [aunque a veces, imposibles].
Entonces, es la gramática o son las desigualdades sociales configuradas sobre matrices de inteligibilidad sexo-genéricas el dilema que [re]vela el uso de nuestra lengua?
La apertura de márgenes lexicales témporo-espaciales nos colocan frente a la tarea urgente de encontrar éxito en el fracaso de construir una lengua común que no puede más que desbordar sus propios márgenes, dando lugar a vórtices desde los cuáles otras existencias estallan los sentidos de lo que hasta ahora creímos posible.
Cuáles son las matrices de inteligibilidad que dan sentido a nuestro mundo?
Nuestras lenguas no son ingenuas
Nuestras configuraciones discursivas son luchas políticas
Nuestras prácticas gramaticales y enunciativas son gestos de apertura 
Nuestros entredichos y malentendidos condensan la potencia de la apertura de horizontes de reconocimiento de aquellas existencias que estallan los sentidos de aquello que busca ser asido y normativizado por las matrices gramaticales institucionalizadas.
Nuestras gramáticas disruptivas y desobedientes nos abisman a la pregunta por las formas de generizar nuestros modos de construir esos, nuestros mundos posibles. 

Malena Oneglia